Reforzando,
aprendiendo y mejorando.
En
estas tres palabras se resume, para mí, lo que significo esta segunda jornada
de práctica docente en la secundaria Mixta No. 1 del municipio de Zapopan,
Jalisco. En este plantel tuve la oportunidad de llevar a cabo mi primera clase
como alumno de la Normal Superior y en ese entonces dicha experiencia de una
clase me dejo varios aprendizajes.
En
esta ocasión que fueron un total de seis clases las impartidas, puedo decir con
certeza que esta carrera está hecha para mí. En segundo plano, debo admitir que
las ansias vinieron acompañadas esta ocasión por nervios ante el conocimiento
de que no sería ya solamente una clase aislada, sino un proceso de secuencia
didáctica que seguir para enlazar el contenido de una sesión con otra y darles un
sentido y significado conjunto.
Ha
sido sin lugar a dudas una experiencia muy grata y que ha dejado en mi persona
una infinidad de aprendizajes y
lecciones para tomar a cuenta a futuro y
usarlas para enriquecer mi corta experiencia docente. En este trabajo quiero
compartir esas experiencias, impresiones y vivencias ocurridas durante esa
semana del 26 al 30 de Noviembre, que han acrecentado mi convicción de que el
maestro sigue siendo una figura importante y con un papel vital en la sociedad
actual mexicana.
Impresiones
generales.
La
verdad me quedo con muchas cosas, pero quiero empezar con la actitud y empeño
mostrado por ambos grupos durante las sesiones respectivas con cada salón antes
mencionado. Yo mantenía un poco de nervios desde que supe que trabajaríamos con
segundo grado, pues todos como alumnos que fuimos sabemos de la dificultad que
suele representar dichos grupos a un maestro de secundaria. El segundo rubro
que me preocupó fue el hecho de saber
que no solo debía preparar seis planeaciones, pero además realizar materiales
que llamaran la atención del alumno y al
mismo tiempo llevaran a cabo la labor para la cual serían fabricados. Yo, que soy algo torpe en las cuestiones de
materiales manuales, debo admitir que tras la realización de todos los objetos
que me auxiliarían en clase, me sentí gratamente satisfecho al ver el grado de
entusiasmo con el que respondieron ambos grupos a la presencia de actividades
diferentes y que se salían de la rutina a la cual estaban acostumbrados.
Comparaciones
respecto a la jornada anterior.
Tras
la primera jornada, supe lo que era experimentar de primera mano esas
sensaciones que se presentan cuando es uno el encargado de impartir una clase
frente a grupo, así como el trabajo extra clase (planear y diseñar materiales).
Además, por el hecho de que ahora serían
seis clases y no una, se daba la pauta para que hubiera un abismo de
diferencias y se presentaran una mayor variedad de experiencias.
Con
la llegada de esta segunda semana, sin duda que aquellas primeras experiencias
abonaron bastante al cómo se llevaron a cabo en esta ocasión y me permitieron
un trabajo más fluido, así como una mejor distribución de los tiempos para
poder realizar los materiales que fueran pertinentes para lograr los objetivos
de clase (main aim). Además, los nervios se disipan pues uno tiene mayor
confianza de realizar el trabajo y sabe que se puede hacer y que no. Al pararme
de nuevo frente a un grupo de muchachos, tuve mayor confianza y ante todo una
actitud abierta que les transmitiera que podíamos trabajar de manera
conjunta y armónica.
Hablando
propiamente sobre el momento de estar en la escuela, también aprendí bastante
acerca de los chavos de hoy en día, así como sus intereses y aspiraciones a
corto, mediano y largo plazo. La relación con el resto del personal de la
escuela me dio a entender que siempre en cada plantel habrá maestros que se
dedican realmente a lo suyo y otros tantos más que tristemente asisten por el
simple hecho de cobrar el salario que les corresponde, anteponiendo sus
intereses a los de los chicos del grupo.
De
nuevo los materiales implicaron una inversión de dinero, recursos y tiempo pero
esta vez más a fondo considerando que eran 6 clases, pero realmente la clase de
“Health and body” se llevó el premio pues fue increíble la cantidad de tiempo
que le dedique al material de esa clase en particular. Sin embargo y una vez más,
mereció la pena el esfuerzo pues fue todo un éxito y seguro que sin tanto
soporte visual, las clases no habrían resultado para nada como esperaba.
Análisis
del grupo de 1-B
Obviamente
debo comenzar por este grupo por diversos factores como haber sido el primero
con el que trabajé, entre otras más, pero sin duda debo dar mi mayor
reconocimiento ante la respuesta y compromiso que estos muchachos manifestaron
los días que estuve presente como docente encargado de la materia. Son
respetuosos con los maestros y demás personal, además que la maestra Arlin, (titular
de Inglés) me había comentado en reiteradas
ocasiones que no había podido haber escogido un grupo mejor como el que ellos
eran.
Suelen
aburrirse in extremis ante situaciones que no les involucren o que no capten su
atención. La relación entre compañeros del propio grupo es amistosa, pues si bien
no todos son amigos entre sí, existe un conocimiento de que el resto de las
personas deben ser respetadas por igual. Es difícil, de hecho, decir quien
trabaja y quien no, pues ante actividades que respondan a sus expectativas
ellos suelen responder de gran manera interesándose en comprender y realizar la
actividad del modo que se pide.
En
el grupo no hay alumno que sea el líder ni por el estilo, todos tienen su
manera de comportarse en particular sin dejarse llevar por lo que el resto haga
o diga. Son bastante eficaces para ponerse de acuerdo al momento de trabajar
con equipon o para llegar a algún pacto entre ellos mismos (como no entregar
una tarea, guardar silencio o trabajar rápido para salir a las canchas).
Análisis
del grupo de 2-B
Los
muchachos de este grupo reflejan mas avances en cuanto a conocimiento de ciertas
cuestiones sociales, así como inquietudes propias de la etapa que atraviesan e
intereses en algunos aspectos que los de primer grado no ponían tanta atención,
como por ejemplo el hecho de que los hombres se preocupaban por cómo se veían
para poder parecerle interesante a cierta chava del salón o de la escuela.
En
cuanto a la disciplina, manifiestan un comportamiento menos reservado que los
muchachos de primer grado a la hora de decir algo o actuar (patear el balón
dentro del aula, jugar luchas, decir varias groserías). Y otro punto importante
es que en este grupo si está presente la figura de un líder del grupo que es a
quien varios le hacen más plática y le consideran ser el más “cool” por decirlo
de algún modo.
Con
todo lo anterior y por más decepcionante que pudiera parecer tal situación, los
alumnos no son del todo malos pues pude darme cuenta a lo largo de la semana
que responden en base a lo que cada profesor les ofrecía: ante aquellos que
eran de clases monótonas, contestaban con una actitud bastante indiferente y
trabajando solo para entregar y cumplir con la tarea. En cambio, aquellos que
se paraban delante del grupo con una actitud propositiva e implementando
actividades diferentes, eran recompensados con una buena disposición de parte
de los chavos, sin mencionar que la disciplina mejoraba bastante por este
hecho.
Aspectos
sobre los videos, comentarios de mis compañeros y rubricas del maestro titular
y acompañante.
La
revisión individual de cada uno de los elementos, y el posterior análisis ha
sido sin duda un valioso ejercicio de retroalimentación para mí (y no dudo para
mis compañeros también) que ha servido para comparar y contrastar tanto los
aciertos como los puntos a mejorar.
Videos
de clase
Lo
primero que quise ver tras la semana de jornada fueron los videos de mis clases
(una con primero y otra con segundo) para ver mi desenvolvimiento y sobre todo,
las fallas que no note al estar frente a grupo en primera instancia. Es inevitable esbozar expresiones de enfado o
hasta risas nerviosas por aquellos detalles que al observar que fueron tan
simples, uno se da topes contra la pared. Pero mas allá de eso, nunca se toman
a mal estos aspectos pues ayudan a aprender para no repetir lo malo y seguir
aplicando o mejorar aun más lo bueno. Y por si fuera poco, ninguna evidencia
como el video es capaz de ayudarte a analizar aspectos que una rúbrica puede
decir mas no mostrar cómo fueron la modulación de la voz o los movimientos
corporales, aspectos que en mi caso he dado cuenta que me faltan por mejorar
para que todos los chicos escuchen y entiendan claramente las instrucciones en
clase.
Un
ejercicio bastante interesante fue haberle dado nuestros videos a otro
compañero para su revisión y elaboración de un archivo con comentarios y
observaciones de el/ella. Nos hace sentir más en confianza y a la vez, aceptar
de forma más humilde y objetiva las
observaciones por el hecho de provenir de un compañero del salón. Gaby fue muy
acertada en los comentarios que realizó sobre mi trabajo y le agradezco su
seriedad al hacerlos pues fue imparcial y no dudo en señalarme las fallas por
igual que los aciertos.
Observaciones
plasmadas en rúbricas.
Contrastar
las rúbricas del maestro acompañante con las del titular es una acción de doble
filo y que además puede generar conflicto al encontrarse dos opiniones de dos
maestros (conflicto en cuanto a que comentario tomar). La mejor forma de evitar
lo anterior es tomar con el mejor criterio posible los comentarios puntualizados
en las rúbricas: los positivos y que elogian, con serenidad, y los que son sobre
nuestros fallos con humildad.
Particularmente
en mi caso, se que los halagos y elogios de mi maestro titular no deben subirse
de mas a mi cabeza pues estoy perfectamente consciente sobre donde estoy parado
en este momento como normalista y hasta dónde puedo y deseo llegar en mi
preparación. A su vez, los comentarios por parte de Diego hay que tomarlos con
seriedad y humildad como ya mencioné, para trabar duro y pulir esos detalles
que me impidieron realizar mi labor de mejor manera. Se trata sobre encontrar
un punto de equilibrio al estar entre dos opiniones que quizá pudieran ser
encontradas en algunas ocasiones, como por ejemplo, el maestro titular elogió
bastante mi expresión corporal, cuando Diego me ha señalado que me falta por
trabajar en ello.
Ahora
bien, hablando sobre las coincidencias encontradas en los comentarios sobre los
videos por parte de Gaby y las rúbricas de Diego, puedo señalar algunos
aspectos en común:
-Ambos
mencionaron que el color morado no se percibe a la distancia.
-Señalan
hacer mayor uso del lenguaje corporal.
-Generalizar
dudas al grupo cuando se repite en varios alumnos.
Reflexión
personal sobre el grupo de 1-B.
A
ambos grupos me los llevare gratamente en el corazón por esa semana de trabajo
que tuvimos, pero sin duda estos muchachos tienen ese plus especial por haber
sido, desde la jornada anterior, el primer grupo escolar con el que tuve
contacto, así como mi primera práctica docente. Este grupo va por buen camino,
y no presentan hostilidades ante el aprendizaje pues si los maestros saben cómo
motivarles, ellos responden de manera muy grata y puedo decirlo con toda
seguridad tras haberlo experimentando yo mismo.
La unión
que tienen es sorprendente, y si bien no deja de haber ciertos “grupitos” de
amistades, no son ajenos a ponerse de acuerdo todos para alguna cuestión escolar
o personal. Ojala sigan por ese rumbo y no se dejen influenciar tanto por
factores o amistades que no sean benéficas para ellos.
Las
dinámicas y actividades que les hagan estar en constante trabajo de equipo y no
involucren la escritura en exceso son sus preferidas.Tengo
nostalgia sobre no volverlos a ver, pero haber tenido un grupo como ellos me da
esperanzas y ánimos para continuar por este camino.
Reflexión
personal sobre el grupo de 2-B.
Con
este grupo también tuve una experiencia grata, si bien con un toque diferente
pues al principio yo tenía bastantes temores por ellos debido a que en los días
previos a la clase, el contacto con ellos no había sido tan bueno como en el
caso de los chavos de primer grado (era como si yo no estuviera en el aula). Además,
su comportamiento un tanto más impredecible y sus inquietudes propias de la
etapa de plena adolescencia les hacían lucir como un grupo más desordenado a la
vista de cualquiera. Pero siempre hay que ver mas allá de lo evidente, y
estando una semana con ellos me di cuenta que a los grupos se les cataloga en
ocasiones injustamente pues es cierto que estos chicos no trabajaban al nivel
que los de primero, pero nadie se preguntaba la razón seguro, la cual era que
la mayoría de los maestros presentaba demasiadas actividades monótonas de memorización
y escritura, mismas que ellos mencionaron en las encuestas que detestaban sobre
todas las cosas. Al tener la primer clase con ellos, que fueron dos horas, note
un cambio de actitud en ellos que correspondió a que las dinámicas fueron de su
agrado y les sacaron de la rutina que
estaban acostumbrados. Su “desorden” yo lo catalogaría como algo normal y que
no raya en lo caótico ni mucho menos, es normal en cualquier escuela que
vayamos a observar. Los chicos tienen mucho potencial, es cuestión de saberlo
canalizar y llevarlo a buen puerto.















